- La Comisión Europea aprobó la finales del año 2021 una serie de normas sobre software libre.
Gracias a la aprobación de esta legislación las soluciones de software que se desarrollen bajo las órdenes de la Comisión deberán estar amparadas bajo licencias libres. De este modo se introducen facilidades para la liberación de software, tanto de futura creación como de soluciones que ya posea la propia Comisión, a parte de los propios beneficios que puede tener en la sociedad como la reducción de costes debido a la reutilización de código tanto en las instituciones europeas como en empresas tecnológicas.
La Comisión también prevé realizar la liberación de las soluciones en un repositorio de cara a facilitar el acceso al código fuente, además de realizar varias verificaciones y auditorías de seguridad, protección de datos, etc. A decisión de centralizar el código de las soluciones en un único sitio traerá facilidades para difusión de los programas, para su revisión y para el mantenimiento técnico.
Otra buena nueva para la comunidad del software libre es que desde la Comisión permitirán a los desarrolladores de software contribuir con otros proyectos aplicando componentes o mejoras que tengan desarrollado como parte de su propio trabajo. Un fenómeno importante del que existen algunas quejas en las comunidades de desarrollo es que las soluciones derivadas tiran provecho de proyectos libres sin dar nada a cambio y que gracias a esta medida, por lo menos los esfuerzos de trabajos de adaptación por parte de los desarrolladores del ente europeo quedarán liberados para que puedan ser reutilizados por la comunidad.
En resumen, estas novedades legislativas redundan en una mejora general para la sociedad ya que el software libre contribuye al PIB de toda la Unión Europea entre 65 y 95 mil millones de euros como se apunta en un informe publicado en septiembre titulado «Study about the impact of open source software and hardware on technological independence, competitiveness and innovation in the EU economy» en el que se hace la previsión de que aumente la participación de la Unión Europea en el desarrollo del software libre en un 10%, que se traducirá en un aumento del PIB entorno al medio punto porcentual (sobre 100.000 millones de euros).
