La Organización Mundial de la Salud (OMS) es el primer organismo de las Naciones Unidas (ONU) que pone en marcha una Oficina de Programas de Código Abierto (OSPO) formal.
La OSPO es ya la norma para obtener valor del software libre en la industria tecnológica, y cada vez más organizaciones gubernamentales están creándolas.
La razón para crear una estructura central que se ocupe del software libre se debe a la importancia de la tecnología en los esfuerzos de salud pública. En el ecosistema de la sanidad pública, los datos, la IA y, por extensión, el software están por todas partes.

La OSPO pretende aumentar la capacidad de una organización para utilizar y desarrollar soluciones de código abierto. En la industria, las OSPO están bien establecidas. Normalmente, proporcionan la diferentes partes de la organización servicios de apoyo legal y técnico para que se cumplan los objetivos de código abierto establecidos. Existe una gran diversidad de mandatos, personal y enfoques.
Ayman Badr, Director del Programa Digital de la OMS:
«Personas de todo el mundo, en el sector de la salud y fuera de él, trabajan incansablemente para comprender y abordar mejor las necesidades de salud pública, pero se enfrentan a barreras que limitan el impacto de su trabajo. La OSPO de la OMS, a través del Hub de Pandemias y Epidemias de Berlín, pretende promover la colaboración y capacitar a los responsables de la toma de decisiones, a los profesionales de la salud pública y a la sociedad civil para que tomen decisiones informadas en materia de salud pública»
La OMS identificó que la OSPO puede aumentar las oportunidades de empleo del software libre en los países de ingresos bajos y medios. Esto podría afectar directamente, ya que los organismos de la ONU son los mayores empleadores de tecnólogos de algunos países. Con todo, también hay investigaciones que demuestran las externalidades económicas positivas del uso y despliegue del software libre por parte de los gobiernos.
