Hay cerca de un año, nos hacíamos eco de la decisión del consejo de la ciudad de Roma de que todo el nuevo software adquirido fuera Software Libre.
Pues bien, pasado un año desde la aprobación de la propuesta, el plan de implantación parece llevar un rumbo estable e ir a buen ritmo. En palabras de la propia concejal que propuso el germen de la propuesta, Flavia Marzano:
Hasta lo de ahora, aproximadamente un tercio de los gastos en TIC llevados a cabo por la ciudad de Roma se distribuye solamente entre seis proveedores, de los cuales algunos llevan operando con la Administración pública desde hay más de 30 años.
Nuestra decisión de porfillar el Software Libre mana de la voluntad de poner fin a la situación oligárquica que existe hoy en día en la industria TIC. Si bien tenemos en cuenta que la transición requiere tiempo y que es gradual, la intención es la de hacer un cambio de paradigma que sea decisivo, mediante lo empleo de soluciones libres y abiertas y formas de fomentar una verdadera confrontación competitiva entre los diferentes proveedores.
A principios de este año, la ciudad completó un inventario de todas las soluciones basadas en servidores y aplicaciones de escritorio en uso, para ayudar a preparar solución por solución, el paso la una alternativa de código abierto. Los gestores de solicitudes y contratos se encargarán de asegurarse que los vendedores de TIC y los proveedores de servicios establezcan alternativas y sugieren el mejor enfoque. Aumentar esta conciencia es uno de los pasos más importantes indican desde el consejo de la capital de Italia.
Como una de las primeras muestras de avance, la suite ofimática LibreOffice ya está siendo instalada y empleada en todas las estaciones de trabajo. Se trata de un montante de unos 14.000 equipos en toda la ciudad. Cada día, la dicha suite de código abierto consigue a instalarse en 100 estaciones de trabajo más.
Una de las medidas consiste en medir el uso real de las herramientas ofimáticas. Aquellos trabajadores que hagan un uso poco intensivo de las mismas, serán enérgicamente animados para cambiar la LibreOffice sin demora. Por el contrario, personas que empleen de manera intensiva, no serán forzados al cambio. Sabemos que los cambios de herramienta forzados puede generar una grande resistencia en los usuarios. Esto llevará tiempo.
En 2018, Roma ejecutará un piloto para probar el uso de estaciones de trabajo con Linux. El personal de soporte de TIC ya tiene mucha experiencia con servidores y estaciones de trabajo Linux, por lo que deberían ser quien de ayudar a resolver los posibles problemas que, a fe que, surgirán en los usuarios menos versados.
El departamento de TIC apoya el proceso iniciado por el consejo de Roma: Estamos trabajando en estrecha colaboración, porque sin su apoyo el cambio no va a ocurrir.
