El Bundesheer, las Fuerzas Armadas de Austria, sigue contando su experiencia con la migración de 16.000 ordenadores a LibreOffice. En esta segunda entrega de la entrevista publicada en el blog en español de la Document Foundation, el ejército austríaco profundiza en cómo colaboró con el desarrollo del programa, por qué eligió el formato ODF y, sobre todo, por qué la verdadera razón del cambio no fue el dinero, sino la independencia tecnológica.

Financiando mejoras reales para todos los usuarios
Antes de decidir qué funcionalidades impulsar, el Bundesheer hizo una convocatoria abierta a nivel europeo para conseguir apoyo y capacidad de desarrollo para LibreOffice. De la mano de esa colaboración nacieron mejoras muy visibles que se presentaron en la Conferencia de LibreOffice 2025, como:
- La posibilidad de editar las notas de Impress directamente desde la vista de edición de las diapositivas, sin tener que saltar a una vista separada.
- Desplazarse por una presentación con la rueda del ratón, sin necesidad de pasar por la vista general de diapositivas.
Son cambios pequeños sobre el papel pero que mejoran mucho el día a día, y que ya están disponibles para cualquier persona usuaria de LibreOffice en todo el mundo. El ejército destaca que no son los únicos que contribuyen al proyecto y que valoran mucho ese intercambio: usan mejoras de otras organizaciones y comparten las suyas propias, en un claro ejemplo de lo que hace fuerte a la comunidad del software libre.
Extensiones propias, algunas de código abierto
Además de contribuir directamente a LibreOffice, el Bundesheer desarrolló también extensiones de uso interno. Una de ellas integra un sistema de ayuda contextual propio. Otra, alojada en GitHub y disponible como software libre, añade símbolos militares y tácticos — está en fase de “release candidate” pero ya funciona bien, y podría ser muy útil para la colaboración con otros ejércitos, ya que según indican no existe alternativa equivalente en otros sitios.
ODF como estándar, pero con puertas abiertas a OOXML
Internamente trabajan con el formato Open Document (ODF), estándar ISO y abierto, con el que LibreOffice ofrece el mejor rendimiento. Sin embargo, como muchos socios externos no usan ODF, resulta clave que LibreOffice también pueda abrir y editar archivos en Office Open XML (OOXML) para poder intercambiar documentos sin problemas con un mundo que aún usa mayoritariamente otros programas.
¿Y el correo electrónico, qué?
La migración no tocó el correo: LibreOffice no trae cliente de email propio, pero eso no fue un obstáculo. El Bundesheer ya dispone de una amplia infraestructura basada en software libre y herramientas independientes de plataforma, así que no fue necesario sustituir Outlook ni Microsoft Exchange.
El motivo de fondo: soberanía digital, no ahorro
Este es el punto central del artículo. La migración no se hizo para ahorrar en licencias, sino para garantizar que las fuerzas armadas puedan seguir funcionando aunque otras infraestructuras o proveedores dejen de estar disponibles. No se pueden permitir depender de infraestructura pública ni asumir que sus datos se procesan en un centro de datos ajeno. Es una motivación muy distinta a la de hace veinte años, cuando muchas organizaciones miraban hacia el software libre principalmente por cuestiones de coste. Aquí, desde el principio, sabían que iban a tener que invertir recursos en el propio desarrollo del producto.
Por qué LibreOffice y por qué The Document Foundation
La elección no fue solo técnica, sino también sobre quién hay detrás del proyecto:
- LibreOffice usa ODF, formato abierto y estandarizado, clave para la independencia tecnológica.
- Es software realmente libre en toda su extensión, sin un núcleo abierto acompañado de funciones empresariales de pago escondidas — lo que evita que funciones esenciales queden atrapadas detrás de una licencia comercial.
- Existe un ecosistema maduro de empresas alrededor del proyecto que ofrecen mantenimiento, soporte, corrección de vulnerabilidades y despliegue seguro — todo lo que una organización de este tamaño necesita, y no simplemente “software gratis”.
Consejos para otras organizaciones que quieran dar el salto
El Bundesheer, que ya ha recibido muchas consultas de otras entidades interesadas en su experiencia, deja dos recomendaciones principales:
- Aprovechar el conocimiento de la comunidad: aprender a usar Bugzilla, seguir las hojas de ruta, leer las notas de versión y conocer bien el ecosistema antes de lanzarse.
- Planificar y financiar el proyecto como lo que es: una migración de suite ofimática no es como actualizar Office cada cierto tiempo, es un proyecto de gran magnitud que precisa equipo propio, gestión del cambio, pruebas y coordinación con proveedores especializados — no algo que se pueda hacer “cuando haya tiempo”.
Además, el ejército se mostró interesado en ayudar a crear una comunidad de LibreOffice para administraciones públicas y empresas, para acelerar el desarrollo colaborativo del proyecto. Quien quiera contactar con ellos puede escribir a libreoffice@bmlv.gv.at.
Fuente: Por qué y cómo el Ejército de Austria migró 16.000 computadoras a LibreOffice (Parte 2), de Daniel A. Rodriguez, publicado en el blog en español de The Document Foundation.
