La ciudad de Múnich (Baviera, Alemania) dio un paso decisivo hacia la soberanía digital: la nueva coalición de gobierno municipal firmó un acuerdo por el que el software de código abierto pasará a ser el estándar en todas las compras y contrataciones informáticas del ayuntamiento.

Volver a los orígenes del código abierto
No es la primera vez que Múnich toma este camino. En 2006, la ciudad comenzó a implantar LiMux, una distribución Linux basada en Ubuntu y adaptada a sus necesidades, que llegó a funcionar en más de 14.800 ordenadores. Sin embargo, al cabo de una década, el ayuntamiento decidió dar marcha atrás y volver a Windows.
Ahora, con la llegada de un nuevo equipo de gobierno, la ciudad retoma la senda del software libre con más fuerza que nunca.
“Dinero público, código público”
El acuerdo firmado por la nueva coalición sitúa la soberanía digital en el centro de la modernización administrativa. El principio que guía esta estrategia es el de “Public Money, Public Code” (dinero público, código público): todo el software financiado con dinero de los contribuyentes deberá estar disponible para la ciudadanía.
Para hacerlo posible, el ayuntamiento refuerza su Oficina de Programas de Código Abierto (OSPO), puesta en marcha en 2024, con el objetivo de construir una infraestructura tecnológica libre de las ataduras de los proveedores propietarios, basada en estándares abiertos e interoperables.
Ahorro e independencia tecnológica
Entre las razones que esgrime el nuevo gobierno para dar este paso figuran el ahorro en costosas licencias de software y la eliminación de la dependencia de un único proveedor (vendor lock-in), lo que le dará a la ciudad mayor capacidad de decisión y control sobre su propia tecnología.
Múnich, sumada a la marea europea por el software libre
Esta decisión no es aislada. Múnich se une a una corriente cada vez más amplia en Europa, impulsada en buena medida por el deterioro de las relaciones entre la UE y la administración Trump en Estados Unidos:
- El gobierno alemán anunció en marzo de 2026 que todos los documentos del sector público deberán emitirse en formatos abiertos, excluyendo el uso de Microsoft Word y otros formatos propietarios.
- El estado alemán de Schleswig-Holstein informó en 2025 de que el 80% de los puestos de trabajo de la administración autonómica ya migraron de Microsoft a alternativas libres.
- A comienzos de 2026, Francia y Suiza también anunciaron planes para abandonar Microsoft y pasarse a soluciones como Linux.
