El Centro Nacional de Supercomputación presentó Sargantana, la tercera generación del chip de código abierto que pretende «conseguir la soberanía tecnológica europea y reducir la dependencia de las grandes corporaciones multinacionales».

Sargantana (lagartija) es la tercera generación de procesadores de la familia Lagarto que acaba de presentar el Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación. Su diseño y especificaciones están disponibles bajo una licencia que permite su modificación y redistribución.
El proyecto basado en la tecnología RISC-V «podría suponer una revolución tecnológica en el mundo del hardware similar a la que supuso Linux en el mundo del software», comentaron desde el BSC.
«Ya nos han contactado empresas para usar Sargantana. Son empresas españolas pequeñas, que por sí solas no podrían desarrollar un procesador, pero que ahora ven la oportunidad de reutilizar este, agregarle las cosas que necesitan para su producto e ir al mercado», dice Miquel Moretó, el investigador que coordina el proyecto.

El BSC lidera un consorcio de 27 instituciones de investigación europeas que participan en esta carrera por lograr un chip abierto. El pistoletazo de salida se dio antes de la pandemia, ya que el objetivo principal era «conseguir la soberanía tecnológica europea y reducir la dependencia de las grandes corporaciones multinacionales». Sin embargo, el coronavirus reforzó la conciencia en Bruselas sobre la importancia de lograr esa soberanía tecnológica.
La primera fase recibió 60 millones de fondos europeos. La segunda, la actual, 70. La tercera, cuya convocatoria aún se está preparando, alcanzará los 270 millones. Los investigadores confían en que será el impulso definitivo para el chip abierto europeo.
